Vengo del mundo del visual merchandising, donde trabajé para grandes marcas. Sin embargo, la maternidad cambió mis prioridades y me devolvió a la calma del hogar. Al intentar redecorar mi propia casa, me di cuenta de que lo que buscaba no existía, o era impagable. Decidí que, si no lo encontraba, lo haría yo misma.
El camino no fue fácil, me capacité en carpintería y herrería y me recibí de soldadora en la UOM y así nació este proyecto; algo que vino de una necesidad personal hoy se convirtió en una inspiración para otros.
Hoy comparto este camino con mi papá, un jubilado de fuerzas inagotables que me ayuda a ejecutar cada pieza. Creemos que todos merecemos hogares que hablen de nosotros, más allá de las tendencias.
Gracias por confiar en nuestro trabajo.
Por más casas con impronta.
Gaby.